martes, 27 de abril de 2010

Circo político


No suelo hacer este tipo de entradas principalmente porque la clase política española me asquea desde hace tiempo, pero hoy he decidido pensar en voz alta. Estar fuera de tu país te impide vivir de primera mano ciertas cosas, pero con los medios de comunicación y foros de opinión (más con los segundos que con los primeros) puedo hacerme una idea de lo que está ocurriendo con la ventaja que me ofrece ver las cosas con cierta perspectiva.

Es lamentable que en un país en el que la tasa de paro supera ya el 20% la principal preocupación sea si el juez Garzón es inhabilitado, aunque no es de extrañar, ya que los medios de comunicación, untados y manipulados por los partidos políticos, hacen el trabajo de desviar la atención del populacho para tapar las vergüenzas de unos y otros. No obstante esto no es nuevo, y las disputas entre nacionalistas y españolistas han servido antaño para este propósito, si bien en este caso el debate es de mayor magnitud, ya que enfrenta a la izquierda y la derecha alcanzando a la mayoría de una nación que gusta mucho ponerse colores y etiquetas.

Es obvio que todo gobierno incompetente sumido en una crísis y toda oposición bañada de mierda, está deseando que un volcán paralice durante una semana el tráfico aéreo o que las lluvias torrenciales sean las mayores desde hace 50 años, pero es del todo insano generar enfrentamientos en un país en el que ciertos asuntos deberían estar superados. La estrategia de mirar hacia atrás es la de aquellos que no saben enfrentarse al futuro, y en esto los que se llaman a sí mismos progresistas deberían de dar ejemplo, aunque dudo mucho que sepan hacerlo.

Pero si algo es realmente lamentable, tal y como me ha hecho reflexionar el foro OPINION, es que nuestros sindicatos encabecen por primera vez en años una manifestación y que sea para defender al juez estrella. Esto da que pensar sobre la independencia política de aquellos que deberían limitarse a defender los derechos de los trabajadores.

Todo esto ocurre en un grotesco circo político, orquestado por un Presidente del Gobierno inútil e incompetente que lleva demasiado tiempo fingiendo que aquí no pasa nada, y que tiene la inmensa fortuna de lidiar con una oposición sumida en tramas de corrupción y en disputas internas entre su incapaz líder y las aves de carroña que están al acecho de buscar la oportunidad de saciar sus ambiciones.

Lo peor es que, quizás sea mejor que la población siga pendiente de volcanes y jueces, ya que con la que está cayendo igual aparecen salvadores que aprovechan para remover conciencias desesperadas y nos mandan de cabeza a la Edad Media.

Saludos

viernes, 16 de abril de 2010

Sumiller


Pues hablando de habilidades personales, hoy he concluido que una persona muy cercana a mi tiene una habilidad extraordinaria para buscar la excelencia en la calidad del sorbete de limón. Esto que puede parecer una chorrada a bote pronto, no lo es, pues no todo el mundo tiene la capacidad de discernir si el sorbete tiene la temperatura, color, acidez, textura, presencia, agridulzura... precisa para que el producto sea declarado de calidad suprema. Ella la tiene, y esto, entre otras cosas, la convierte en excepcional.

Evidentemente sólo una mujer puede tener esa capacidad de valorar tal abanico de detalles en lo sentitivo Bueno una mujer y la mayoría de presentadores de Tele5. Únicamente una mujer a tu comentario de "está buenísimo, ¿eh?" puede responder, "no está mal, pero tiene una excesiva amargura, creo que producida por exceso de cáscara de limón que no ha sido adecuadamente pelado, pues como ya sabes, si a la cáscara de limón le dejas el blanco interior, amarga mucho". Y claro, ni se te ocurre preguntarle de dónde coño proceden los limones porque LO SABE. El paladar del hombre es mucho más basto, tanto que dependiendo del individuo puede confundir el zumo de naranja exprimido con el Tang de pomelo.

Pero estas habilidades, son desarrollables, y por eso le he indicado que persista en esa búsqueda de la excelencia y se convierta en Sumiller de sorbetes de limón, que hasta ahora eso seguro que no se le ha ocurrido a nadie y puede llegar a ser un filón.

Yo he de confesar que he desarrollado un poco la habilidad de Sumiller de gazpacho, si bien, como no presento en Tele5, no soy capaz de discernir si el tomate es de huerta o de huerto o de dónde procede el pepino. Además mis críticas al producto se reducen a los siguientes comentarios:

- ooooooooooogggggggh!
-uffffffffffffffffffffffff!
-aaaaahhhhhhggggg!

Pero bueno, los andaluces aprendimos hace mucho que casi siempre una exclamación dice más que mil palabras.

eeeeeeeeeeeehhh?