sábado, 26 de septiembre de 2009

Pa cagarse


Pues resulta que después de mi último viaje a Ankara me comí una bacteria (literalmente) y he estado casi dos semanas visitando asiduamente a Mr. Roca, hasta tal punto que me llevé el portátil y una mesa al baño, pues entre la espontaneidad de los efectos gastroenteriticos y que sentado en dicho trono se te duermen las piernas, estimé que era mejor no moverse del sitio. Esto, como no, me ha proporcionado mucho tiempo para pensar estupideces y ha hecho que pierda un par de kilos, que después de los excesos del verano no me ha venido del todo mal.

Como quiera que los efectos me surgieron en fin de semana, procedí a realizar dieta blanda y beber mucho Aquarius para evitar la deshidratación. Dado que a los tres días los síntomas no habían mejorado, decidí visitar al médico, y una vez esperado los 45 minutos de rigor, entré en la consulta, donde la doctora me preguntó por los síntomas. "Me cago vivo" respondí con rotundidad.

Comprendiendo la gravedad del asunto me indica que me tumbe en la camilla y me explora. Tras trastear mis tripas, me pide que me vista y espera sentada en su silla. Una vez termino, me siento delante de ella y con el rostro compungido, me diagnostica aplastantemente: "Tienes gastroenteritis". Yo me miré a mi mismo en el reflejo de sus ojos y me pregunté: "¿pa esto 6 años de carrera?". Me receta que beba mucha agua y que haga dieta blanda, y yo le cuento que ya lo he estado haciendo y no noto mejoría. Como para esto ya no vale la aspirina, que fue el remedio del siglo XX, ni el ibuprofeno, que va camino de ser el del siglo XXI, me dice que esto tiene su proceso y que en un par de días se me habrá quitado. Yo, intentando sutílmente que me diera una baja por cagalera aguda, le suelto: "Estoy muy incómodo en el trabajo ¿no me puede dar nada?" y ante mi persistencia me prescribe Fortasec, y me dice: "Tranquilo, esto lo corta todo" con una media sonrisa de esas que expresan, "chaval, no te libras de ir al curro"

Fui pues a la farmacia más cercana para que me dieran el remedio, y entonces experimenté como allí todo parece anclado en el pasado: al entrar suena una campanita para que salga el/la farmacéutico/a de la trastienda con su bata blanca inmaculada. Hace muchos años esto tenía sentido porque allí detrás preparaban los ungüentos y manipulaban los medicamentos, pero ¿ahora?. Aunque lo que realmente me hizo viajar en el tiempo fue contemplar el ritual de cortar el código de barras con el cuter y pegarlo en la receta con celo. ¿ Cómo puede ser que la humanidad evolucione a pasos agigantados y que se siga haciendo esto así? ¿A ninguna Universidad se le ha ocurrido hacer un proceso de mejora? Es absolutamente indignante, parece que esta es la única profesión donde no se avanza. Bueno, esta y los carteros que han pasado de repartir las cartas en moto a hacerlo con carros de la compra..

Supongo que todo esto pasa porque los farmacéuticos no poseen un sindicato fuerte que los proteja porque, de tenerlo, sería para movilizar un paro general. E imaginaros la que se podría liar con todas las farmacias cerradas: muertes súbitas de viejos por no tomarse la pastilla roja, máquinas de preservativos en los pubs agotadas, tráfico negro de antiácidos e ibuprofeno... Y para colmo la farmacéutica coge un trozo de papel y empieza a envolver el paquete, ya que parece ser que las farmacias como están ancladas en el pasado no se han enterado de que han iventado las bolsas de plástico, y claro, le digo: "déjalo gracias, no es para regalo, es para mi que me voy por la pata abajo"


En fin, que después de 13 días y 14 noches ya voy al baño mejor que José Coronado, que ya había ganas.