Resulta curioso cómo los miembros del artisteo español se desean "mucha mierda" en los estrenos de sus obras teatrales. Y más que curioso, parece de mal gusto, ya que la mierda, por mucho que la adornemos, no ocasiona otra sensación que la de asco o repugnancia.
Me imagino a Lola Herrera tras el estreno de "Cinco horas con Mario" esquivando mierdas por un absoluto éxito de público y crítica, y que queréis que os diga, no creo que Lola Herrera esté para esos trotes, el único preparado para eso sería Chiquito de la Calzada.
Pero alguna explicación ha de tener la maloliente expresión, y en este caso es hasta intuible.
El origen está en la época en que el caballo era el medio de transporte habitual, y por tanto el público pudiente, el cual tenía el peso de la crítica, se dirigía a los teatros en sus carruajes o a monturas de sus caballos. En la medida que tras la obra teatral los aledaños del teatro tenían más o menos "mierda", la cantidad y calidad del público era mayor o menor, y es por esto que cuando se estrenaba una obra teatral se deseaba "mucha mierda" al autor o actores de la misma.
En fin, me voy a cagar....
A esta noche de verano
Hace 16 horas



1 comentarios:
Vale.
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