Hoy os voy a hablar de "El Pelota".
Históricamente siempre han existido pelotas alrededor de la jerarquía. Ya en la Edad Media, los reyes estaban rodeados de bufones y lameculos aristócratas que trataban de ganarse sus favores.
Y en este análisis histórico me pregunté el origen de la denominación, y hallé una respuesta bastante curiosa: Pelota era el nombre que recibía la mujer pública como querida del pelote o rufían, que era el chulo que la explotaba y vivía de ella. En la época se decía hacer como la pelota a aquel comportamiento que emulaba al de las prostitutas, que fingen amor y adulan al que les paga para obtener mayores beneficios. De esa expresión quedó la de nuestros días hacer la pelota y por alusiones, El Pelota es aquel que actúa de este modo.
Bueno, pues cuando comencé a pensar en realizar una entrada acerca de este tipo de individuo me formulé una pregunta existencialista: ¿El pelota nace, o se hace?
Tras pensarlo concienzudamente concluí que El Pelota nace. Y cuando hablo de Pelota con mayúsculas me refiero a aquel individuo que adula sin medida y que se presenta como servil lacayo seducido por el poder o por cualidades que jamás poseerá. Sí, el Pelota nace siendo pelota.
Esta conclusión se ve apoyada en que sin llegar a tener más tamaño que una pelota de ping-pong, El Pelota de primaria, con el conocimiento justo para no cagarse encima, ya le lleva dibujos a la profesora con mensajes de "para la Seño más guapa", o "Te quiero mucho", cuando lo que en el fondo pretende expresar es acuérdate de esto en las evaluaciones. Y sí, la Seño se acuerda y le pone el respectivo P.A., que todos los alumnos excepto el Pelota, piensan que significa: Pelota Asqueroso.
El Pelota va creciendo como una bola de nieve, y con la edad va obteniendo experiencia, aprendiendo nuevas tácticas de adular y sobresalir, convirtiéndose en Lameculos. Es en el instituto donde El Pelota depura su técnica de lamer traseros, actuando como informador del profesor de turno, ya que le ayuda a desmantelar bromas y le advierte de posibles motivos de guasas de los alumnos, por ejemplo "Profesor Bacterio, lleva usted la bragueta abierta" ó "Señorita Margarita, los chicos han puesto el borrador lleno de tiza sobre la puerta para que cuando usted entre se le caiga encima". Y claro, la amargá de la Marga le pega una patá a la puerta que manda a tomar por culo el borrador, dándole en los morros al de la primera fila, quedando así como una autentica crack de la autoridad y el pelota más ancho que Don Ping-Pong.
Es por esto que el Pelota se va ganando el favor de la autoridad de forma inversamente proporcional a la enemistad del resto de la plebe.
Sigamos analizando la evolución lógica del Pelota Común.
El Pelota, al llegar a la edad laboral suele convertirse en Trepa, que es la modalidad de Lameculos que no sólo adula a la autoridad o destaca méritos propios, si no que también machaca al resto de compañeros o roba sus ideas para sobresalir. ¿Por qué el Pelota no se convierte en Trepa hasta esta edad? Pues principalmente porque en el colegio si el Pelota se dedica a “pisar” a alguien le cae una somanta de ostias de mucho cuidado, y además no tiene sentido trepar, porque ¿A dónde coño vas a trepar, a Jefe de Estudios?...
Pero si la figura de El Pelota en cualquiera de sus modalidades es detestable, para mi es aún peor la del peloteado, que acepta las exacerbadas alabanzas del tonto los cojones de turno. Porque para mi gusto hay que ser ruin y tener poca personalidad para que te tenga que inflar la moral un chiquilicuatro del dos al quinto. Y es que hay algunos, que sin un Pelota a su lado no son nada y se sienten inseguros y vulnerables. De hecho estoy pensando en realizar una asociación para Apadrinar Pelotas, porque en el fondo el Pelota es tristemente detestado por la comunidad por ser así de nacimiento, y con una iniciativa de este tipo tendría su sitio en la sociedad y se le daría un servicio a los mierdas que necesitan afianzar su poca autoestima.
Para finalizar hago una reflexión. Todos hemos sido pelotas en algún momento, tratando de que nuestros padres nos dejaran ir a un concierto o ponernos un pendiente, pero ahí estaba tu padre con dos cojones que te decía “ni vas a ir al concierto y como te pongas tonto te arranco las orejas y te vas a tener que poner el pendiente en la punta del....” Y así es como se inventaron los piercings que la gente se pone en el glande.
¡!Qué grande!!
A esta noche de verano
Hace 15 horas



1 comentarios:
Realmente la redacción es magistral, la descripción del pelota ha sido buena. Podríamos haber puesto ejemplos, sí, pero hablábamos en genérico... :). Enhorabuena me ha molado, eres un auténtico crack de la literatura a parte de la belleza intrínseca que tienes como persona a la par que como profesional. Del mismo modo, no paro de pensar en la genialidad de tu escrito... (esto es ser pelota... :p). La entrada está bien, de puta madre, pero de que te la chupe, olvídate.
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