lunes, 28 de abril de 2008

Patología social

- Buenas tardes doctor.
- Buenas tardes, ¿qué le ocurre?
- Pues vera usted, tengo los testículos hinchados
- ¿Hinchados o inflamados?
- ¿Y qué diferencia hay?
- Pues algo hinchado es algo que ha aumentado de tamaño sobre su tamaño original y algo inflamado es algo que arde como consecuencia del calor.
- Ah claro, entonces los tengo hinchados y apunto de inflamarse.
- ¿A punto de inflamarse? ¿Explíquese?
- Pues además del aumento de tamaño noto un cierto calor que aumenta por momentos.
- Vaya, ¿Y es la primera vez que le ocurre?
- No, últimamente me pasa muy a menudo.
- Lo primero es averiguar si su huevitis es fisiológica o psicológica.
- ¿A qué se refiere?
- ¿Está usted casado?
- No. ¿Es relevante?
- No, es por ir descartando.
- Bueno, tengo novia, pero es una relación a distancia.
- Eso podría ser causa de huevitis fisiológica.
- Ahap.
- ¿Usted se apuñala muy a menudo la ingle?
- ¿A qué se refiere?
- Me refiero a si le saca brillo con frecuencia a su lampara maravillosa.
- Me temo que no le entiendo.
- Que si se masturba mucho, ¡coño!
- Eso es una pregunta muy personal...mmm... bueno, supongo que lo normal.
- ¿Qué es para usted "lo normal"?
- Una vez al día.
- Vaya...
- ¿Qué ocurre?
- Nada, nada...
- ¿Cómo que nada doctor?
- Bueno, es usted un poco pajillero ¿no?
- Ehmmm, bueno, es que mi novia está fuera y...
- No se justifique, no es necesario, por mi como si se la machaca con la tapa de un piano.
- Bueno, tampoco soy tan vicioso...
- No se preocupe, esto prácticamente descarta el hinchazón fisiológico, aunque para asegurarnos desnúdese, por favor.
- ¿Es necesario?
- ¿Ha traido usted una foto de sus pelotas?
- No
- Pues entonces sí es necesario. Vaya usted detrás de ese biombo si se siente más cómodo.
- Gracias.
- Déjeme ver.
- Me da verguenza.
- Soy doctor hombre, estoy harto de ver la anatomía humana.
- Bueno... si usted lo dice.
- ¡Coño!
- ¿Qué ocurre?
- ¡Vaya pelotas!, si parecen angelotes de esos que hinchan los carrillos en los cuadros de.... Murillo.
- Me va a ruborizar.
- Deje de ruborizarse y tápese eso, que me recuerda a la campana de la iglesia de mi pueblo. Además le está quitando el sol al bonsai y es muy delicado.
- Disculpe. ¿Sabe ya que me pasa?
- No, pero tiene los huevos como cocos.
- Pero eso es desde que era pequeño... Bueno, antes eran como kiwis.
- ¿Se toca usted mucho los huevos?
- No. Mi trabajo no me lo permite.
- Le puedo preguntar en que trabaja.
- Trabajo en el sector de la construcción
- ¡Vaya! Y ¿qué tal su jefe?.
- Es un incompetente que está permanentemente con el látigo, y eso lo sufro en mis costillas.
- ¿Le toca mucho los huevos?
- Permanentemente
- Bueno pues ya está todo claro.
- Y ¿qué me receta?
- Bueno, tiene usted que estudiar oposiciones.
- ¿¿¿¿Cómo????
- Siendo funcionario se podrá usted tocar los huevos y no se los tocará nadie más. Es lo más recomendable para su caso de huevitis aguda.
- ¡Muchas gracias doctor!
- Una última cosa...
- Dígame
- Haga usted el favor de recortarse un poco los pelos que al verle eso así de repente me ha recordado a Rajoy.
- Pues además de hacerme funcionario voy a tener que dejar de venir a verle.
- Y ¿eso por qué?
- Porque ya me está usted tocando los cojones...

jueves, 24 de abril de 2008

Jugarse la vida

Los juegos de mesa estan en decadencia, y una vez más desde este rincón quiero luchar por la recuperación de esta modalidad de ocio que tantas horas han llenado en nuestras vidas.

Jugar a juegos de mesa es todo un experimento familiar. Para empezar hay que elegir ficha, y como pasa con todas las cosas de la vida siempre hay dos jugadores, normalmente hermanos, que quieren la misma ficha, y ahí se genera la primera contienda, habitualmente resuelta por la figura paternal de forma sabia y autoritaria: "Ni pa uno ni pal otro, la ficha roja para mi, y San Seacabo". Y claro, no hay cojones de rechistar a tu padre y menos amparado en la palabra de un santo. En ese instante lo normal es la huída refunfuñante acompañada de la frase llorosa "pues ya no juego". Entonces se levantaba la madre mirando con cara de asesina al padre y dice "venga cariño, ven a jugar, que ya sabes que tu padre sólo se le da bien la tragaperras". Y el padre contesta, "Al menos no me dejo la pensión en el bingo como hace tu madre, que con la de horas que pasa jugando ya no sé si va a jugar o a cantar las bolas", "¡No te consiento que insultes a mi madre! ella siempre está aquí puntual a las 10" "¡Bingo!" grita la vieja. Y ya se monta el pollo.

Lo normal en las partidas familiares de juegos de mesa es no llegar a tirar los dados para ver quien sale. La partida suele disolverse antes con un cabreo generalizado y a lo largo del día se viven situaciones tensas como cuando el padre se cruza con la madre y dice "... tragaperras... tragaperras... TRAGAPORRAS"

Los juegos de mesa tuvieron su momento de auge en los años sesenta. Tal fue el éxito, que Geyper sacó los Juegos Reunidos, para terror del resto de fabricantes de juegos de mesa. Y es que los Juegos Reunidos eran el sueño de todo chaval, ya que en una sola caja tenías 60 juegos, aunque realmente sólo sabías jugar a 4: el parchís, la oca, la escalera y otro a libre elección. Pero lo que realmente marcó la diferencia de los Juegos Reunidos con respecto al resto de juegos del mundo eran los cubiletes. ¡Qué gran invento el cubilete! A juego con el color de tu ficha, tenía la imprescindible función de agitar el dado sin desgastarte la mano. A pesar de venir sin instrucciones parece como si en algún sitio hubieramos leído "para un correcto uso del cubilete se deberá agitar cuatro veces antes de lanzar el dado" "taca taca taca tá" Ese sonido si no estás en el juego puede llegar a poner histérico a cualquiera. Ese, y apurar un yougurt en envase de cristal durante más de 10 segundos.

Con el paso de los años se pierden fichas, y por la ficha verde hay que utilizar una casita del Monopoly, por la marrón la peluca de un click de playmobil, y los dados son de tres tamaños diferentes, y algunos no entran en el cubilete...

!Qué juegos aquellos! La Oca es un juego acojonante que consiste en llegar desde a primera casilla hasta la última, y gana el que llega el primero, muy original ¿eh?. Pero el Juego de la Oca tiene una función que va mucho más allá del mero entretenimiento, y es que la Oca fomenta la poesía, ya que si caes en una casilla con una oca ocurre algo extraordinario "de oca a oca tiro y tiro porque me toca", pero eso no es todo, si caes en un puente "de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente". Y Becker empezó con la Oca y fijaros como acabó. Con la tontería de los pareados llegaba el abuelo y te decía "de gaviota a gaviota y tiro porque me sale de las...". Pero lo cojonudo del Juego de la Oca era que le dabas la vuelta al tablero y tenías el Parchís.

El Parchís, me atrevería a asegurar que es el juego de mesa por antonomasia. Yo creo que el principal éxito del parchís es el canibalismo, ya que es el único juego donde puedes comerte al contrincante, y quieras que no eso tiene su morbo. Realmente, la obsesión, más que ganar es la de comerte al contrincante, ¿Porque te cuentas veinte? NO, porque el subidón de enviar al otro a su puñetera casa es inigualable... ¡Cómo nos gusta humillar! Estoy seguro de que si hubiera un juego que permitiera al que gana arrancarle un pelo del culo al que pierde, se agotaría al instante en las tiendas.

Luego vino el Monopoly, que fue el juego que le regalaron a Paco el Pocero, y fíjate por donde va el tío. Este incluía como nueva componente la tridimensionalidad, y es que eso de poner casitas molaba un huevo.

Finalmente se crearon los juegos para fomentar la creatividad como el Pictionary, Tabú... estos juegos eran más de reuniones de amiguetes que desvariaban alrededor de cubatas.

Hoy las consolas, se han cargado los juegos de mesa para desgracia de la humanidad, y ahí tenemos olvidados los Juegos Reunidos, que digo yo, que podríamos algún día sacarlos de detrás del armario, ¿no?

Deivid, mus siempre con mi mano.

miércoles, 23 de abril de 2008

Los ríos de Europa

Soy un absoluto inculto en geografía. Ya lo he dicho en numerosas ocasiones. Hoy ha surgido en algún sitio algo sobre el Danubio, y me he puesto a pensar qué conozco de este gran río y sólo sé que hay un Vals de un tal Strauss que lleva su nombre. No sé ni dónde nace, dónde vive, ni a que dedica el tiempo libre, y me preocupa.

Me preocupa, porque mañana me quedo sin curro y me tengo que buscar la vida yendo a programas de cultura y me sale la típica pregunta de "¿Dónde desemboca el Danubio?" y claro, se me quedará cara de pez del Danubio mientras el sabiondo de Jordi Hurtado pone la mueca con sonrisita de "¿no lo sabes, tonto del culo?".... ¡pero qué asco de tío!

En fin, demos luz a mi ignorancia y averiguemos algo sobre el Danubio y otros ríos importantes de Europa. Los campeones del trivial ya se pueden ir a la cama.

DANUBIO

El Danubio es el subcampeón de Europa, ya que es el segundo en longitud con 2.888 km. De lo que sí puede vacilar es de ser el río que por más países discurre, ya que nace en la Selva Negra en Alemania y fluye por Austria, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Serbia, Moldavia, Ucrania, Bulgaria y Rumanía, donde forma el delta del Danubio y desembocando en el Mar Negro. Como particularidades se puede decir que es navegable incluso por barcos transoceánicos. Así que el que quiera puede hacerse un crucerito por el Danubio y cruzar media Europa. Por cierto, que sepáis que en ninguno de los países por los que discurre se le denomina Danubio.

VOLGA

Este si ostenta el título de campeón en longitud, ya que es el más largo con unos 3.70o km, aunque sólo fluye por Rusia desembocando en el Mar Caspio. Este es navegable según la época del año, ya que en invierno no hay quien se ponga a remar por allí.

RIN

El río Rin, o el Fronteras, es el río más caudaloso de Europa, y nace en los Alpes Suizos. Luego discurre entre la frontera de Suiza y Liechtestein y la frontera entre Suiza y Austria. A continuación se hace una paradita en el lago de Costanza y continúa formando frontera entre Alemania y Suiza hasta llegar a Basilea, donde cambia de rumbo hacia el norte formando frontera entre Francia y Alemania. Se adentra en Alemania para finalmente dirigirse hacia los Países Bajos, donde desemboca en un inmenso delta en el Mar del Norte. También es navegable, así que el que tenga canoa ya sabe.

Y ya me he hartao, a ver si me voy a volver sabio.

Lo siento Deivid, hoy necesitaba aprender algo...

martes, 22 de abril de 2008

Código de rayas

Hay que reconocerlo. Los japoneses son una raza superior. Si no, cómo se explica que puedan luchar contra 8 tíos al mismo tiempo y sin mover una ceja.

Desde aquí debo reconocer que me he quedao flipao con la última muestra de ingenio de los japoneses (quien lo diría destrás de esa carilla que tienen de duende de película barata). Sólo ellos podrían haber hecho algo así. Hacer de código de barras un elemento artístico.

Estamos hartos de ver cuando compramos esa sucesión de barras en fila en la etiqueta de cualquier producto. Que digo yo, que cuantas combinaciones de barras hay en el mundo para que haya códigos suficientes para todas. Pues lo que viene siendo un huevo.

Fijaos la chorrada; en el típico brainstorming de multinacional sobre como mejorar la gestión del almacenamiento e información de los artículos, allí estaba el típico "yomerascoloshuevosencualquiersitio" que hace dibujitos sin sentido en un papelote, completamente absorto de la realidad, mientras todos proponían ideas revolucionarias: "pues yo creo que lo ideal sería meterlos en cajas de distintos colores, y como la paleta de colores es infinita, inventamos un lector que sea capaz de reconocer la tonalidad exacta..." y allí seguía el colega pintando rayitas, cuando el jefe le dice "¡García! ¿Qué coño hace usted?". Y García con cara de García responde: "discúlpeme señor Landínez, estaba... ummm... eh.... diseñando el código de barras"

- "y ¿en qué consiste esa chorrada?"

- "Pues mire, es una sucesión de barras que leídas con un lector óptico ofrece una serie de datos en código binario que podrá aportar información de muy diverso tipo y que..."

- "García, usted es imbécil. Está despedido".

Y García marchose de la reunión con su mierda de código de barras que había inventado por casualidad y lo llevo a patentar: "Buenos días, vengo a patentar el código de barras", "tiene que esperar un minuto, tiene delante a un tío que viene a patentar el monedero playero y otro que viene a patentar las gafas de pasta." "No se preocupe, no tengo prisa por hacerme multimillonario con 10 rayas de mierda".

Y digo yo, que en qué estaría pensando el tío que le puso el nombre, porque son rayas. Barras son las del bar y las de acero que usan los jóvenes para partirse la cabeza, pero lo de los códigos de barra son líneas o rayas, y si no que se lo pregunten a las cebras.

En fin, no quiero entrar en polémicas. Después del brillante invento de García, ha aparecido la empresa japonesa Bar Code Design (http://www.barcoderevolution.com/home/) que no se les ha ocurrido otra cosa que hacer arte con los códigos de barra, de modo que ahora te vas a fijar más en la etiqueta que en el propio artículo. Supongo, que es una manera como otra cualquiera de dar valor añadido a un producto, y que queréis que os diga, me jode que a mi, el rey de las ideas estúpidas, no se me haya ocurrido.

Para muestra, un botón (algún día pondré de donde viene esta gilipollez de expresión)


Haced click para verlo mejor

lunes, 21 de abril de 2008

Malos humos

- "Sí me he peído" Esa fue mi respuesta ante la desconcertada mirada de la pareja que comía junto a mi, tras tirarme el segundo cuesco, éste más sonoro e inequívoco que el anterior.
- "¡¡Pues eres un guarro!!" Contestó ella airada.
- "Y tú una maleducada" Respondí sin la más mínima crispación.
- "¿Después de soltar esos pedos aún te atreves a insultar a mi novia?" Se levantó amenazante el maromo de la susodicha maleducada.
- "Perdona, pero no creo haber insultado a tu novia. Maleducado es aquel que tiene una actitud descortés, irrespetuosa o incivil, y esa es la actitud que tu novia lleva teniendo desde hace 10 minutos con respecto a mi". Expliqué a aquel tiparraco protector de la pajarraca.
- "¿¿Irrespetuosa yo??. Si no te he dirigido ni la mirada, imbécil." Indicó la Gallina Caponata.
- "La mirada no, pero el humo de tu cigarro lleva dirigiéndose hacia mi durante todo este tiempo, y me he tomado este filete ahumado, y si hubiera querido algo ahumado habría pedido salmón. Así, cada mordisco a mi filete, ha sido un bocado del asqueroso humo de tu cigarro, que ha impedido que disfrute de una comida normal. Y eres irrespetuosa porque ni siquiera has preguntado si me molestaba" Sonreí.
- "Pero aquí no está prohibido fumar, así que no tiene porqué pedirte permiso." Contestó el guardaespaldas
- "Es cierto, no tiene porqué, pero no por eso deja de ser maleducada. Y por esa misma conclusión tuya, aquí no está prohibido peerse, así que si ella no es una maleducada, yo no soy un guarro. ¿No?" Expliqué mientras estrujaba la bolsita de poleo menta.
- "Mira chaval, el cigarro después de comer es imperdonable, y si te he fastidiado la comida ¡me alegro!."
- "Veo que no me he equivocado al señalar tu mala educación. Te contaré, aunque no te interese, que tengo un severo problemas de gases, y que el médico me ha recomendado no contenerlos ya que se traducen en fuertes dolores abdominales. La verdad es que desde que entré al restaurante llevaba queriendo soltar lastre, pero por educación no lo he hecho. Al observar que esto está lleno de maleducados, he decidido que no importaría que me aliviara ligeramente. No obstante, y ante tu respuesta, te diré que el próximo día, soltaré el cuesco cuando te estés comiendo las lentejas, y te aseguro que te fastidiará mucho más que a mi el humo de tu cigarro."
-"¡Paco, vámonos que este tío es idiota.!" Dijo levantándose y dirigiéndose a la puerta
- "Adios, buenas tardes." PFFFFFFFFFFFF "Ahí llevas otro de regalo."

Pues sí. Esto es una situación ficticia, pero miles de veces he pensado en hacerla real. Porque, ¿Cuál es la razón para que aún los no fumadores sigamos teniendo que soportar el humo en lugares públicos?. En la mayoría de Europa no fumar en bares, discotecas y restaurantes ya es una realidad, y sin embargo en España aún seguimos a la cola en ciertas cosas. El Gobierno Español hace tres años anunció a bombo y platillo una ley restrictiva en los centros de trabajo y mucho más suave en los lugares de ocio.

Y digo yo, ¿qué peor sitio para fumar que en la barra de un bar donde se exponen justo delante del fumador tortilla, ensaladilla rusa o croisants para el desayuno. Imaginad que en lugar de un fumador está un tío sacándose pelotillas de la naríz y lanzárlas por el método de la mocoindicesión (o lanzamiento de moco con el dedo índice), pues seguro que todos pensáis que es una guarrada. Es una exageración, pero el humo de tabaco sobre los alimentos no creo que sea precisamente lo mejor para su conservación. Evidentemente los empresarios han de defender su negocio, y por ello no impiden fumar en los lugares de consumo de comida, si bien, seguramente muchos pensarán que es del todo inconveniente.

Mientras al Gobierno se le ocurre hacer una Ley racional y no efectista, que consiga que los derechos de unos empiecen donde acaben los de los otros, tendremos que esperar la buena voluntad y educación de los fumadores que nos rodean para una convivencia social respetuosa.

Por el momento, y como medida de protesta, me seguiré tirando cuescos cada vez que me encuentre con un fumador extremadamente irrespetuoso, como mi vecina la que fuma en el ascensor. Y a todos los no fumadores que se sientan identificados, ¡Liberad todo el gas que hay en vuestro cuerpo!. No conseguiréis nada, pero al menos os quitaréis un peso de encima.

Buenas noches, me voy a calentar la cama... no os diré como.

sábado, 19 de abril de 2008

¿

Todos estaréis pensando en esto: ?

Pues no!! ¿

Esta entrada es para la defensa y recuperación del signo de interrogación de apertura.

¿Os habéis parado a pensar lo duro que puede llegar ser signo de interrogación de apertura?. A lo largo de los siglos eres utilizado como cualquier otro símbolo, y te sientes orgulloso de tu función. Repentinamente, todos empiezan a ignorarte, y todo tu ser se convierte en un cúmulo de preguntas (todas con signo de interrogación de apertura, claro). ¿Será porque tengo la cabeza pequeña...?, ¿...o porque tengo el culo gordo...? ¿y qué voy a hacer ahora en el paro...?

Y empiezas a buscar otras salidas. Primero vas a las tiendas de pesca para ver si puedes colocarte como anzuelo.. "Lo siento chaval, tu punta no es lo suficientemente afilada, además tienes el culo gordo....". Luego te vas a una tienda de bisutería por si pudieras valer como pendiente... "mmmm, ¿tienes un hermano gemelo?" y con tu vocecilla de ¿ respondes que no, "pues lo siento chaval, aquí solo trabajamos con parejas, así que o te clonas o no tienes nada que hacer". Y como no te llega el dinero para clonarte, echas el currículum a una empresa de grúas y te presentas a un casting para ser repuesto del Capitan Garfio. Y en ambas te descartan por tener menos gancho que la última edición de Operación Triunfo.

Al colectivo de ¿ se une el colectivo de ¡ que se encuentra en la misma situación, y la mayoría deciden que no les queda otra opción que reubicarse. Casi todos los ¡ se hacen una operación simple y se convierten en j, pero los ¿ lo tienen más complicado. Algunos acaban desmembrados ya que los puntos se buscan la vida por su cuenta, alguno incluso emigrando a las matemáticas. Otros, se hacen disidentes y se convierten en ? dándose la vuelta, y claro, no se puede caer más bajo, porque acostumbrado a ser el inicio de la pregunta, estar al final es un desprestigio absoluto. Sólo los más firmes permanecen fieles a su forma, y algunos consiguen colocarse e incluso hacerse famosos en best-sellers. Otros se conforman con aparecer en el BOE. A lo que si se han resignado es a no volver a aparecer en los sms, aunque aparecer en esos lugares para un signo como la ¿ es casi un desprestigio, ya que el sms es el lugar donde acaban las letras que no tienen donde caerse muertas, como la k, que en el lenguaje cotidiano no pasan del kilo y el kilómetro, y claro han tenido que buscar el sms como alternativa para diversificarse.

Y yo me pregunto, ¿Por qué narices no empleamos los ¿ para iniciar las preguntas?. Supongo que la explicación es la tendencia a la aglosajonización de nuestro idioma, que llega hasta la estupidez suprema de cambiar el verbo personalizar por customizar... Porque si no es por esta razón, ¿por qué otra cosa podría ser?. No creo que sea por ahorrar símbolos, porque si de eso se tratara sería más fácil determinar que las afirmaciones se escriban en boli azul, las interrogaciones en color rojo y las exclamaciones en color verde, y así nos cargamos para siempre los ¿?¡!

En definitiva el signo de interrogación de apertura o ¿, está en mayor peligro de extinción que el lince ibérico, y sin embargo nadie hace campaña para que se recupere su utilización, porque es necesario para saber donde comienza una pregunta, porque el correcto uso del idioma no debe perderse, y porque sí, ¡coño!. Desde aquí pongo voz a su denuncia, y hago llamamiento a las autoridades, profesores, escritores, periodistas, guionistas, subtituladores de películas, dibujantes de cómics, tatuadores y grafiteros, para que, de ahora en adelante cada vez que se hagan una pregunta la comiencen con el correspondiente signo de interrogación de apertura, no?.

Los blogeros quedamos exentos.

Buenas noches.

jueves, 17 de abril de 2008

Mucha Mierda

Resulta curioso cómo los miembros del artisteo español se desean "mucha mierda" en los estrenos de sus obras teatrales. Y más que curioso, parece de mal gusto, ya que la mierda, por mucho que la adornemos, no ocasiona otra sensación que la de asco o repugnancia.

Me imagino a Lola Herrera tras el estreno de "Cinco horas con Mario" esquivando mierdas por un absoluto éxito de público y crítica, y que queréis que os diga, no creo que Lola Herrera esté para esos trotes, el único preparado para eso sería Chiquito de la Calzada.

Pero alguna explicación ha de tener la maloliente expresión, y en este caso es hasta intuible.
El origen está en la época en que el caballo era el medio de transporte habitual, y por tanto el público pudiente, el cual tenía el peso de la crítica, se dirigía a los teatros en sus carruajes o a monturas de sus caballos. En la medida que tras la obra teatral los aledaños del teatro tenían más o menos "mierda", la cantidad y calidad del público era mayor o menor, y es por esto que cuando se estrenaba una obra teatral se deseaba "mucha mierda" al autor o actores de la misma.

En fin, me voy a cagar....

lunes, 14 de abril de 2008

El Pelota

Hoy os voy a hablar de "El Pelota".

Históricamente siempre han existido pelotas alrededor de la jerarquía. Ya en la Edad Media, los reyes estaban rodeados de bufones y lameculos aristócratas que trataban de ganarse sus favores.

Y en este análisis histórico me pregunté el origen de la denominación, y hallé una respuesta bastante curiosa: Pelota era el nombre que recibía la mujer pública como querida del pelote o rufían, que era el chulo que la explotaba y vivía de ella. En la época se decía hacer como la pelota a aquel comportamiento que emulaba al de las prostitutas, que fingen amor y adulan al que les paga para obtener mayores beneficios. De esa expresión quedó la de nuestros días hacer la pelota y por alusiones, El Pelota es aquel que actúa de este modo.

Bueno, pues cuando comencé a pensar en realizar una entrada acerca de este tipo de individuo me formulé una pregunta existencialista: ¿El pelota nace, o se hace?

Tras pensarlo concienzudamente concluí que El Pelota nace. Y cuando hablo de Pelota con mayúsculas me refiero a aquel individuo que adula sin medida y que se presenta como servil lacayo seducido por el poder o por cualidades que jamás poseerá. Sí, el Pelota nace siendo pelota.

Esta conclusión se ve apoyada en que sin llegar a tener más tamaño que una pelota de ping-pong, El Pelota de primaria, con el conocimiento justo para no cagarse encima, ya le lleva dibujos a la profesora con mensajes de "para la Seño más guapa", o "Te quiero mucho", cuando lo que en el fondo pretende expresar es acuérdate de esto en las evaluaciones. Y sí, la Seño se acuerda y le pone el respectivo P.A., que todos los alumnos excepto el Pelota, piensan que significa: Pelota Asqueroso.

El Pelota va creciendo como una bola de nieve, y con la edad va obteniendo experiencia, aprendiendo nuevas tácticas de adular y sobresalir, convirtiéndose en Lameculos. Es en el instituto donde El Pelota depura su técnica de lamer traseros, actuando como informador del profesor de turno, ya que le ayuda a desmantelar bromas y le advierte de posibles motivos de guasas de los alumnos, por ejemplo "Profesor Bacterio, lleva usted la bragueta abierta" ó "Señorita Margarita, los chicos han puesto el borrador lleno de tiza sobre la puerta para que cuando usted entre se le caiga encima". Y claro, la amargá de la Marga le pega una patá a la puerta que manda a tomar por culo el borrador, dándole en los morros al de la primera fila, quedando así como una autentica crack de la autoridad y el pelota más ancho que Don Ping-Pong.

Es por esto que el Pelota se va ganando el favor de la autoridad de forma inversamente proporcional a la enemistad del resto de la plebe.

Sigamos analizando la evolución lógica del Pelota Común.

El Pelota, al llegar a la edad laboral suele convertirse en Trepa, que es la modalidad de Lameculos que no sólo adula a la autoridad o destaca méritos propios, si no que también machaca al resto de compañeros o roba sus ideas para sobresalir. ¿Por qué el Pelota no se convierte en Trepa hasta esta edad? Pues principalmente porque en el colegio si el Pelota se dedica a “pisar” a alguien le cae una somanta de ostias de mucho cuidado, y además no tiene sentido trepar, porque ¿A dónde coño vas a trepar, a Jefe de Estudios?...

Pero si la figura de El Pelota en cualquiera de sus modalidades es detestable, para mi es aún peor la del peloteado, que acepta las exacerbadas alabanzas del tonto los cojones de turno. Porque para mi gusto hay que ser ruin y tener poca personalidad para que te tenga que inflar la moral un chiquilicuatro del dos al quinto. Y es que hay algunos, que sin un Pelota a su lado no son nada y se sienten inseguros y vulnerables. De hecho estoy pensando en realizar una asociación para Apadrinar Pelotas, porque en el fondo el Pelota es tristemente detestado por la comunidad por ser así de nacimiento, y con una iniciativa de este tipo tendría su sitio en la sociedad y se le daría un servicio a los mierdas que necesitan afianzar su poca autoestima.

Para finalizar hago una reflexión. Todos hemos sido pelotas en algún momento, tratando de que nuestros padres nos dejaran ir a un concierto o ponernos un pendiente, pero ahí estaba tu padre con dos cojones que te decía “ni vas a ir al concierto y como te pongas tonto te arranco las orejas y te vas a tener que poner el pendiente en la punta del....” Y así es como se inventaron los piercings que la gente se pone en el glande.

¡!Qué grande!!

lunes, 7 de abril de 2008

Pasa palabra

Llevo tiempo recopilando palabras que desconozco o que no recordaba su significado, y hoy como estoy vago, pues voy a aprovechar para cortar y pegar. Hay algunas que son bastante curiosas....

Vean, vean....

Brujul: negocio turbio. Esta palabra me gusta especialmente, y creo que da explicación al vervo brujulear, que siempre había pensado que significaba ir sin rumbo por aquello de la brújula.

Davalar: abatir. No la había escuchado en mi vida....

Bosar: rebosar. En Málaga se emplea mucho este verbo que yo siempre había pensado que era una forma errónea de decir rebosar. Ahora me toca callarme la boca...

Ceaja: chiva o cordera que no llega a primal. Que palabra más rústica. Al pronunciarla me huele a campo...

Tocón: parte del tronco que queda unido a la raíz cuando se corta un árbol. Sí, yo también había pensado en otra cosa....

Tolete: escálamo. He aquí una muestra de como definir una palabra con otra que no sé que coño significa. La guardo para la próxima.

Crabrón: avispón. Pues sí, hay mucho crabrón suelto por el mundo...

Mandilete: pieza de la armadura que protegía la mano. Suena a otra cosa la verdad.

Salaz: muy inclinado a la lujuria. Ahora se dice "eres un salido".

En fin, tengo bastantes más, pero por hoy ya está bien, que me quedo sin comodines.

Buenas noches

miércoles, 2 de abril de 2008

Cuando ellas toman el control...

La fuerza de la naturaleza está por encima de la voluntad del hombre. Esta afirmación es tan real como que todos alguna vez nos hemos comido un moco. Pensemos por un momento, cómo y cuántas veces la fuerza natural somete al ser humano de forma que no puede hacer otra cosa sino que resignarse ante su impotencia: un huracán haciendo volar una casa, un torrente de agua llevándose pesados coches o una gorda colándose en el metro. En algunos casos la naturaleza demuestra su fuerza sin aparente explicación con la única finalidad de humillar al hombre. Es el caso de la erección involuntaria.

Para aquellos desconocedores de este hecho (principalmente mujeres y pichas-flojas) explicaré que la erección involuntaria se trata de un fenómeno que se produce por incierta circunstancia y que consiste en que el miembro viril se pone a buscar ovnis. Y cuando digo incierta me refiero a que no hay motivo aparente para que el endurecimiento penal se produzca.

Todos los hombres saben de qué hablo. A mi mismo me ha ocurrido esto en alguna ocasión.

Estás tan tranquilo sentado en el banco de un parque con tu traje haciendo tiempo para hacer una entrevista de trabajo y tu amiguito se pone contento. La primera reacción es preguntarse ¿por qué?. Analizas tus pensamientos... ¿se dará cuenta de que no he hecho tres masters? ... rápidamente concluyes que eso no ha podido ser el origen del hinchazón de tu entrepierna. Miras a un lado y a otro como preguntándote, "¿qué has visto tú que no he visto yo?"...un barrendero recogiendo hojas del parque y una vieja dándole de comer a unas palomas... No existe explicación alguna, ella de forma unilateral ha decidido que es la happy hour.

Tu primera reacción es cruzar las piernas para que la vieja no advierta la tensión de tu bragueta, no vaya a ser que piense que quieres tema con ella o, lo que es peor, que eres un depravado y te pegue bolsazos con la plancha dentro (todas las viejas llevan la plancha en el bolso, y la que puede, la bombona de butano). Ahí te encuentras tú, sentado con la postura más forzada que la sonrisa de Concha Velasco, pensando que todo el mundo dirige su mirada a tu zona inguinal, y claro, la gente pasa y tú te acaricias la barbilla mirando hacia ningún sitio para que tu posición parezca la de un intelectual tratando de buscar la fórmula para... para... para bajarte la polla, pa qué nos vamos a engañar.

El nerviosismo por la inmediatez de la entrevista parece afianzar la tiesura del miembro, e intentas pensar en un método rápido de bajarle los humos a Pepinota (¿qué pasa?, yo le pongo nombre a mi cirio porque me da la gana, os quedaréis con las ganas de saber como llamo a mis pelotas). En ese momento comienza a librarse una batalla en la que tu picha se muestra ineluctable.

Lo primero que intentas es pensar en el último funeral en el que estuviste o en la vieja comiéndose un polvorón con la boca abierta. Nada. Es evidente que si ningún pensamiento tuyo ha llevado a Pepinota a tomar esa dura decisión, el pensar en algo horrible no conseguirá que deponga su firme postura. Es entonces cuando le amenazas entre dientes con troncharla, pero es ella la que se troncha de risa ya que sabes perfectamente que en su escondite sonríe ampliamente burlándose de ti. En ese momento sólo se te ocurre acabar con aquella situación apuñalándote la ingle, pero el lugar y la situación es del todo inapropiada.

Finalmente tu desesperación te hace gritar airado: “Ahora te pones muy subidita, pero cuando tienes que dar la talla bien que te escondes, ¿eh?” . La vieja te mira, y tú disimulas haciendo como que interpretas La venganza de Don Mendo. Es en ese momento, cuando Pepinota cual Mr. Hyde volviendo al Dr. Jekyll, se convierte en Morcillota sin dar ninguna explicación.

Piensas entonces que has vencido... “si ya me lo decía mi padre, más vale una vez amarillo que cien colorao”, cuando la realidad es, que tu miembro, cual niño pequeño, al dejar de prestarle atención tiene tendencia a tocarte los cojones...

Buenas noches.

Nota: La verdadera razón de que ocurra esto se debe a una disminución de la actividad mental o el uso de ropa interior excesivamente ceñida, que provoca una presión en el miembro provocando que este se excite involuntariamente.